4 de mayo de 1988

(He rezado parte del Santo Rosario. Quizá no lo hago bien del todo, pero lo intento. A continuación, las tres oraciones que el Señor quiere que recemos. Las voy a escribir para que todos las sepan.)

¿Jesús?

Yo Soy. Recibe Mí Paz. Soy Yo, el Señor, no temas1.

Oh, Señor, ¿qué más puedo hacer?

(Quiero agradar a Dios.)

¡Adórame! ¡Ámame! Mi Santa Cruz en Medjugorje2 está viva y en llamas. Yo he bendecido ese territorio, otorgando Mis Gracias por medio de Mi Madre, que es el Arca de la Alianza de Mis Obras Divinas.

(Dios me ha estado dando, durante estos últimos días, la visión de una inmensa Cruz sobre una montaña. Esa Cruz estaba en llamas, pero no como si se hubiese incendiado y estuviera ardiendo, sino como si el fuego saliera de la Cruz, en forma de Cruz. Era un fuego luminoso que no se apagaba ni consumía.)

Escúchame. Dentro de muy poco haré doblar la rodilla a los incrédulos en esa misma montaña. Mi Santa Cruz está viva con una Llama viviente3.

(Pregunté al Señor qué representa aquí el fuego y El me dijo: “¡LA VIDA!”)

Vassula, la Hora es inminente, más inminente que nunca.

¡Oh, venid, amadísimos Míos! ¡Venid a Mí!4 Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Venid a Mí, ahora que aún hay tiempo, cuando la hierba está verde todavía y las flores aún florecen en los árboles ¡Oh, venid5 ¡Os amo sin medida! Os he amado siempre, a pesar de vuestra maldad y vuestros desmanes. Creación, ¿por qué os arrojáis de tan buen grado a los pies de Satanás? Creación, volved a Mí, mientras sopla aún la brisa de la Primavera y todavía hay tiempo para vuestra conversión.

Ah, Vassula, el tiempo casi se ha acabado6. Lo que ha de llegar está tan cerca de vosotros… Esta Palabra que está Viva, ¿cómo pueden pensar los hombres que pueden enterrar Mi Palabra?7 LA FE ha sido distorsionada hasta parecer una bestia del mal8, fea y deforme. Así es como La hacen aparecer. Todo lo que es Divino y está Vivo ha sido hoy distorsionado de esta manera para que os asuste y os haga huir. ¿Por qué queréis que vuestro Dios esté silencioso y muerto?

Yo estoy vivo, y vivo actuaré. Las autoridades eclesiásticas te rechazarán invariablemente. Yo fui rechazado por los fariseos, porque creían detentar todo poder y autoridad. Habían olvidado que no podían hacer nada sin que les fueran dados el poder y la autoridad desde lo alto. Y ahora, esos hijos de Caín siguen olvidando que no pueden hacer nada a menos que Yo les de el poder y la autoridad. Yo Soy La Autoridad, lo era y lo seré siempre por toda la Eternidad. Ahora, tal como están las cosas, los que niegan Mis obras Providenciales9 están cegados por su vanidad, que les ofusca. Son esos mismos guías ciegos los que repiten el Error. ¡Limpios y refinados por fuera, pero todo corrupción y huesos de muertos por dentro!

Deseo que llevéis alrededor de vuestro talle el Cinturón que os he ofrecido, que representará la fe-de-niño que Me encanta. Sí, que ese Cinturón sea como un símbolo. Deseo que vayáis descalzos. Sed como monjes. Deseo que llevéis Mis Antiguas Vestiduras.

¿Cuáles son, Señor?

Mis Vestiduras son Sencillas10.

Amadísimo Señor, ¡podrían pensar que somos una nueva secta!

Ah, Vassula, ¡qué poco entiendes! Hija Mía, Yo te iluminaré y te diré lo que quiero significar con “llevar Mis Antiguas Vestiduras”. Te amo por haber llegado al discernimiento de hoy. No dudes jamás de Mi Amor. Acuérdate de Mi Presencia.

Sí, Señor. Gracias, Señor Jesús.

(Ésta es una de las oraciones que Jesús nos recomienda rezar diariamente:

Novena de Confianza al Sagrado Corazón:

“Oh, Señor Jesucristo,
confío esta intención a tu Sacratísimo Corazón…
(Indicar aquí la petición).
Mírame tan sólo, Jesús,
y luego haz lo que Tu Corazón Te inspire…
Que Tu Sagrado Corazón decida…
¡Cuento con Él!
¡Me fío de Él!
¡Me entrego a Su Misericordia!
¡Señor Jesús, Tú no me defraudarás!

Sagrado Corazón de Jesús, confío en Ti.
Sagrado Corazón de Jesús, creo en Tu Amor por mí.
Sagrado Corazón de Jesús, que venga Tu Reino.

Oh, Sagrado Corazón de Jesús,
Te he pedido muchas gracias,
pero imploro ardientemente ésta.
Tómala, ponla en Tu Sagrado Corazón.
Cuando el Padre Eterno la vea,
cubierta con Tu Preciosa Sangre,
no la rechazará.
Ya no será mi plegaria sino la Tuya, Jesús.
Oh Sagrado Corazón de Jesús,
pongo mi confianza en Ti.
Que jamás sea confundido.
Amén.”

Ésta es la segunda oración que Jesús nos recomienda que recemos diariamente.

Oración a San Miguel Arcángel:

“Arcángel San Miguel,
defiéndenos en el combate;
sé nuestro auxilio contra la perversidad
y las asechanzas del demonio.
Reprímale Dios, pedimos suplicantes,
y Tú, Príncipe de la Milicia Celestial,
arroja al infierno con el Divino Poder,
a Satanás y a los demás espíritus malignos,
que andan dispersos por el mundo
para la perdición de las almas.
Amén.”

Y ésta es la tercera oración que Jesús no recomienda que recemos también diariamente.

“Acordaos” de San Bernardo

“Acordaos,
oh piadosísima Virgen María,
que jamás se ha oído decir que ninguno
de los que han acudido a vuestra protección,
implorando vuestra asistencia
y reclamando vuestro socorro,
haya sido abandonado de Vos.
Animado con esta confianza
a Vos también acudo,
oh Madre, Virgen de las vírgenes
y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados,
me atrevo a comparecer
ante vuestra Presencia soberana.
No desechéis mis súplicas, oh Madre de Dios,
antes bien dignaos escucharlas
y atenderlas favorablemente.
Amén.”


1 A veces temo que se me aparezca el demonio en vez, pretendiendo ser Jesús. Hasta ahora, siempre que lo ha intentado lo he descubierto en seguida y, entonces, huye.
2 Medjugorje, es una remota aldea en Yugoslavia (ahora Bosnia-Herzegovina), donde Santa María se aparece cada día a unos adolescentes, desde 1981 hasta hoy.
3 Me pregunto si ésta no será, un día, una de las ‘señales’ prometidas en Medjugorje.
4 Jesús exclamó de repente estas palabras desde el fondo de Su Corazón.
5 Jesús, nuestro Salvador, estaba mendigando.
6 Mientras Jesús decía estas palabras, yo veía, en una visión interior, un viento ardiente y mortal, envenenado y fuerte que soplaba sobre nosotros y sobre la naturaleza, sembrando la muerte a su paso. Todo lo que tocaba quedaba sin vida.
7 Jesús manifestaba gran asombro al pronunciar estas palabras.
8 Vi un animal pequeño, negro, feo, y deforme.
9 Estos mensajes y otros.
10 Jesús hablaba simbólicamente, pero yo tomaba Sus Palabras al pie de la letra.