19 de abril de 1988

Padre,
que podamos estar unidos,
con una sola Fe y un solo Bautismo,
bajo Tu Santo Nombre.
Que podamos ser uno en Ti,
como Tú, Jesús,
eres uno con nuestro Padre.
Guárdanos en Tu Nombre,
el Nombre que Tú nos has dado.
Amén.

Considera la alegría que tendré cuando os reunáis en torno a Un Solo Altar y Me alabéis alrededor de ese mismo Altar, reconociendo vuestros errores, arrepintiéndoos de vuestra rebelión, recordando Mi Amor por vosotros y amándoos unos a otros como Yo os amo ¡Hijos, sed perfectos!