Retiro en Rodas, septiembre de 2010

El siguiente es el texto completo de una charla que Vassula dio a las personas que asistieron al último retiro en Rodas, Grecia. También contiene los comentarios dados a la audiencia, aparte del texto. Estas observaciones se adjuntan en azul entre corchetes.

[Empiezo con Mateo, capítulo 5, versículo 3, que es:] «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos».

«Bienaventurados» porque sólo cuando reconocemos en qué condiciones de pobreza está nuestro espíritu, puede Dios elevarnos a lo alto. «Cuanto más humildes lleguéis a ser, más fácilmente os elevará Mi Espíritu Santo», dijo el Señor en los Mensajes. Cuando nos abajamos al nivel del suelo y nos aniquilamos a nosotros mismos, entonces el favor de Dios está sobre nosotros. Por lo tanto, nunca debemos dejar de examinarnos y comprobar nuestra conciencia, porque creyendo en la petulancia y satisfacción de nuestro amor propio podemos arriesgarnos a quedar lejos de Dios y cerca de las regiones oscuras del Demonio.

[ Y la parte perniciosa es muy difícil, porque a veces nosotros mismos no la vemos, pero otros la ven, y es bueno que sirva para algún tipo de corrección fraterna. Sabéis que os ayudará, pero os duele: y éste es el ego. Recuerdo que el padre Vincent de Sudáfrica nos contó una anécdota. Dijo que cuando un hombre muere, su ego muere diez minutos más tarde. ]

Durante la mayor parte de la vida de algunas personas, el Demonio parece dejarlos en paz. Siguen su propio camino y viven las vidas que desean, ajenos al hecho de que, si hay un poder para el bien en la creación, también existe su opuesto. En realidad, el Demonio no nos molestará si vivimos sin Dios y nos mantenemos alejados de la vida de oración, a menos que elijamos denunciarlo repasando nuestras vidas y convirtiéndonos en el pueblo propio de Dios. Cuando tomamos tales medidas, inmediatamente aparecemos en el radar del Demonio.

En la época actual, la gente a menudo ignora la existencia de Dios, lo hacen incluso algunas personas que yo conozco. Viven al margen de Dios, pero tampoco se dan cuenta del poder real del Demonio y sus secuaces. Este indudable que ese emisario del mal odia que estemos en comunión directa con Dios, con Jesús o con los Ángeles, y hará casi cualquier cosa para tratar de evitar que la voluntad de Dios se cumpla en la Tierra. [Todo lo que tenemos que hacer es ignorar a Dios o fingir que estamos bien por nuestra cuenta y que no necesitamos guía moral ni espiritual.]

Cuando el Señor dijo, metafóricamente, que Él arrastra a las almas al desierto, donde les muestra sus pecados y las llena de tal remordimiento que terminan odiándose a sí mismas, esta experiencia por sí sola los lleva a darse cuenta de que Dios está por encima de todas las cosas. A partir de ahí, ninguna cosa va a tener la misma importancia que antes ante sus ojos; las cosas que pensaban y estimaban importantes, de repente se convierten en cenizas para ellos. Ya no las desean como antes, y hasta a veces se les vuelven insoportables, porque este tipo de revelación del verdadero yo es muy poderoso.

Después de darse cuenta de que Dios es «todo» amor, «todo» compasión y «todo» comprensión, y que Él es su Padre, que los ha llevado a un verdadero arrepentimiento, el Demonio intentará ejercer una fuerza totalmente opuesta, mostrando su furia con ira y amenazas de destrucción contra esas almas que se escaparon de él. Hará la guerra contra ellos para recuperarlos, usando todo tipo de métodos que trae bajo la manga. Por eso es aconsejable estar cerca de los Santos Sacramentos de la Iglesia y convertir nuestra vida en una oración incesante. Desde el momento en que se nos muestran nuestros pecados y nos arrepentimos, debemos esforzarnos en resistir la tentación, es decir, resistir al Demonio.

Para la mayoría de la gente, en estos días, todo lo que se dice del Demonio les parece una leyenda medieval o una especie de superstición. Pero debemos entender, como lo hace cualquiera que eventualmente conozca a Dios, que aparte de la forma en que representamos al Demonio, no hay duda de su realidad y su presencia en nuestro mundo. El Demonio lo impregna todo y está tan presente en nuestro mundo como lo está el amor de Dios. De hecho, para muchas personas es aún más real.

Es cierto que apenas notamos que el Demonio anda a nuestro alrededor, pero ese es su último truco. Se esconde y pasa desapercibido para fingir que no existe. Sin embargo, cuando vemos el espíritu de rebeldía que ha entrado en los corazones de las criaturas de Dios y cómo han caído en la apostasía, volviendo el mundo más malvado, -cuando uno mira estas cosas con ojos espirituales-, uno no puede negar la presencia de Satanás.

Me encontré con las palabras del Padre Marie-Eugene, quien escribió un libro titulado «Soy una Hija de la Iglesia». En este libro, el Padre Marie-Eugene dijo: «Lo que está en juego en este encuentro entre lo humano y lo divino, la pureza de Dios y la impureza del alma, es demasiado importante para que el Demonio no intervenga en él con todo el poder a su disposición».

Lo he aprendido [por experiencia y ahora estoy hablando basada en sucesos que he experimentado en estos 25 años, especialmente al principio, cuando Cristo se me acercó y comenzó a convertirme a través de purificaciones; ya conocéis mi historia, mi alma era aún muy inmadura, frágil y débil. Así que ahí es donde el diablo tiene su oportunidad de atacar y destruir todo, antes de que Dios cumpla con su plan para el alma.

Y tuve, como leísteis en la Verdadera Vida en Dios, varios ataques de Satanás, obviamente para desmoralizarme, para molestarme, ya sabéis: me quemaba los dedos cuando sostenía el lápiz, con aceite y con ampollas. Luego seguía escribiendo con las ampollas y éstas solían abrirse. Y luego, recuerdo ese incidente en el que quise cerrar una puerta, una vez, pasando de una habitación a otra, y al cerrar la puerta sentí que algo me salpicaba en la cara. Cuando abrí para ver qué clase de líquido era aquél, vi que era una de esas enormes cucarachas que tienen en Bangladesh, aplastada. Y lo escuché reír y decir: «Esta es la forma en que yo bautizo».

Así que ya sabéis los ataques físicos que he tenido y muchas otras cosas y, cuando leéis la Verdadera Vida en Dios os dais cuenta que entonces, cuando el alma se vuelve más fuerte y más unida a Dios y comienza con la oración incesante, entonces es más difícil para Satanás pero nunca se va, sino que siempre está ahí a tus talones. Entonces, ¿qué hace?: levanta perseguidores para atacar, porque entonces es fácil para él poner malentendidos y confusión en las mentes de las personas buenas, para seguir atacando, desmoralizarme y destruir el mensaje. Así que ya sabéis de todas estas señales que he pasado por experiencia. Y no es de los libros que he aprendido que Satanás realmente existe.]

[Y] He aprendido que el Demonio también lleva otro nombre, se llama El Acusador, porque en el Día del Juicio nos acusará de cada pecado que hemos cometido, mientras que Jesús nos estaría justificando. Hoy cuando me encuentro con gente y converso con ellos sobre estos aspectos del bien y del mal, aunque veo que algunos de ellos reflejan incredulidad al sonreírme, les advierto que tengan mucho cuidado de no perder el tiempo y ser engañados, pensando que el Diablo no existe.

[También sé que hasta los científicos quieren demostrarnos que el Diablo no existe y hacer todo tipo de cosas para probarlo. Bueno, claro, ¿qué esperas?, el demonio se esconde más que nunca para mostrarles que no existe. En ese plano no le pueden ganar. Piensan erróneamente que pueden ser más astutos que un espíritu maligno que es súper inteligente, empezando por que es un espíritu, y no un ser humano.]

A veces encontramos actividades demoníacas extraordinarias que van de la mano de problemas mentales. El Demonio es un gran engañador; es estratega y es un leguleyo. Si encuentra una apertura en nosotros, sea por nuestra pecaminosidad o nuestras faltas o debilidades, o si estamos bajo una maldición, él, apoyándose en las leyes, dirá que tiene todos los derechos de hacer sus negocios sucios en nosotros y a través de nosotros. Cada debilidad natural es como un imán que puede atraer demonios en nosotros. Satanás puede usar muchos métodos diferentes para tomarnos desprevenidos. Él puede venir como un ángel de luz, y puede imitar la acción de Dios; pero aunque así apareciera, bajo la forma de Jesús o de un ángel, nunca podría falsificar la gloria y el resplandor que provienen de la presencia de Dios.

[Y no puede, porque a pesar suyo, no puede hacer una imitación tan buena que copie a Dios y lo remede, porque al final se asfixia de ganas de poner un poco de su sello personal. Así que es entonces se delata a sí mismo.] Se sabe que Satanás es como un perro salvaje que está atado, y no puede acercarse a ti a menos que tú te acerques a él.

Cualquiera que le arrebate almas, atrayéndolas a Dios [a través de la evangelización], se convierte en una amenaza para él; esta es una de las razones por las que nunca pierde ocasión de atacar a esas almas. Muy a menudo utiliza a las personas para su propósito; de la nada puede producir un acto de acusación para arruinar por completo al que tiene en mira de ataque. Pero esto no es todo; uno de sus actos más maliciosos es sugerir en el alma «dormida» todo tipo de ideas que lleven al alma a una agitación y un malestar total, arrancando toda la paz de esa alma, por eso debemos mantenernos alertas y cerca de Dios en la oración. No dejéis que os encuentre durmiendo.

[Entonces] ¿por qué pensé en hacer este retiro con este tema? Pensé que era hora de compartir con todos la realidad del bien y del mal, de los ángeles y los demonios, porque éstos no son un mito ni han sido inventados por las Escrituras u otros libros sagrados, para llenar los anhelos de la vida de las personas, sino que las Escrituras dicen la verdad.

[Y especialmente por qué aquí en Rodas: es que hace mucho tiempo, diría que tal vez 18 o 20 años, no tengo la fecha justa, Jesús habló de esta isla. Dijo que esta isla es el refugio de Satanás, ¡no es el cielo!, es el refugio de Satanás. Y con el tiempo empecé a ver cosas, ciertos eventos. Una vez me invitaron a un programa de televisión, – ahora, ya no me invitan, porque hay mucha persecución, – pero al principio, cuando todavía no se habían dado cuenta de los mensajes que hay aquí en este país, hablé. Y así fue como descubrí que muchos, muchos griegos practican la magia, aquí en Rodas, especialmente.

Realizan un pacto con Satanás, porque la magia es como colaborar con Satanás, para usar su poder y muchas personas lo hacen sin siquiera darse cuenta de que realmente están colaborando con Satanás. Dicen “le haremos algo de magia a esa persona, ya sabes, mi hijo se casó con alguien que no me gusta, así que le haré un poco de magia negra para deshacerme de ella”, y lo hacen: ven plumas y cenizas y algunas cosas extrañas fuera de la puerta y así practican esto. Entonces hablé de esta magia, que en realidad es una colaboración y un pacto con los demonios, como si uno estuviera de la mano con el diablo, en el programa de televisión.

Cuando regresé al hotel, porque entonces me estaba quedando en un hotel, ya que aún no teníamos nuestra casa, la chica o la señora más bien, que tenía una pequeña tienda en el hotel, me vio y corriendo hacia mí, me dijo: «Sabes, te vi en la televisión, te vi hablando de magia. Yo solía practicarla a menudo, pero ahora me doy cuenta, por lo que dijiste, que es algo realmente malo, y es con Satanás. No lo sabía».

En realidad, en primer lugar, no son muy fervorosos de Dios, aunque vayan a la iglesia, pero no van todos los domingos. Van en Pascua, sólo para cumplir y estar en paz con Dios. Lo hacen más por superstición, diría yo, que realmente por amor a Dios, ya sabéis, por su ortodoxia. No estoy diciendo que todo el mundo sea así. Hay mucha gente buena, pero también hay gente de esa clase, y lo malo es que ahora es tan moderno, se está volviendo muy de moda comenzar a creer en los doce dioses nuevamente. Así que hay muchos, muchos cristianos ortodoxos que están dejando la Iglesia y diciendo que tienen que creer en los dioses de antes. Y cuando les hablas del Dios verdadero, comienzan a pelearte verbalmente.

Así que hay cosas que no son buenas. En lugares como éste, es decir en un lugar pequeño, pequeño, que no es una gran ciudad, todo se sabe, y se sabe que practican cosas malas. Esta es una isla que realmente necesita ser sanada y entregada. Es por eso que he hecho este retiro, porque con nuestras oraciones podría ayudar de alguna manera.]

Hemos aprendido que gran cantidad de ángeles cayeron, y más tarde, el alma del hombre también cayó, y su caída trajo miseria, pecado y muerte. Si no fuera porque Dios tiene la luz bajo Su mando, Él ordenó que fuera la luz y la luz comenzó, todo el mundo espiritual habría quedado en ruinas, succionado como esos asteroides que son succionados y desaparecen en un agujero negro.

En nuestro tiempo, muchas personas prefieren no hablar del infierno, y no creen que el infierno exista como un lugar, se mienten a sí mismos diciendo que el infierno está dentro de nosotros cuando somos malos o lo pasamos mal. San Padre Pío le dijo una vez a un hombre que no creía en el infierno: «Creerás cuando estés allí». El infierno fue creado después de la caída de los ángeles, después de la batalla entre San Miguel y Lucifer con sus adeptos. Ese es su dominio. Para empezar tenemos que creer en el mundo espiritual, tenemos que creer en lo sobrenatural, porque no significa que las cosas que no vemos con nuestros ojos desnudos no existan. El cielo y el infierno existen. Se nos han dado y todavía se nos están dando demasiadas señales de lo sobrenatural a la gente normal, no a los lunáticos, para que los ignoremos y nos alejemos de ellos.

[Y recuerdo al principio, cuando Jesús quiso mostrarme una visión sobre el infierno y así lo vi, no todo porque, ya sabes, es una visión. Así comenzó y cuando terminó el mensaje y la visión terminó, dijo: «Quería que vieras eso para que lo escribas, porque hay mucha gente que no cree».]

La mayoría de las personas evitan discutir sobre estos asuntos y prefieren cambiar de tema o cerrar los oídos. Si tienen miedo, significa que lo creen, pero prefieren no abordar el tema por varias razones.

El 7 de marzo de 1987, Nuestro Buen Señor me llamó para darme una visión del infierno, [como acabo de contaros]. Él dijo: «Quiero que escribas todo esto; quiero que Mis hijos entiendan que sus almas están vivas, y que el mal existe y busca arruinarlas.»

Durante estos últimos años he aprendido algo interesante, que un demonio de mayor rango puede imponerse y dar sus órdenes a otro demonio de menor rango para que las obedezca. Como por ejemplo, cuando una persona está poseída por demonios de bajo rango y es exorcizada, aunque el exorcista ordene a los demonios que se vayan, a veces no se van inmediatamente, aunque les gustaría salir de la persona, ya que permaneciendo en esa alma también sufren, pero permanecen, porque otro demonio de mayor rango les dio órdenes de que se quedaran.

Tenemos que ser conscientes de que dar un punto de apoyo a Satanás le da el derecho de entrar al alma. La gente pregunta: «¿Qué punto de apoyo?» Los pecados. Los pecados se van acumulando día tras día, como las faltas de caridad, la dureza de corazón, la falta de perdón, el orgullo, la hostilidad, la calumnia, la maledicencia, los prejuicios y la arrogancia. Satanás, como dije antes, es un legalista. Bajo esas circunstancias, él dirá: «¡Ah, estos son mis pecados favoritos y yo tengo el derecho legal de entrar en estas almas, porque son mías!» Pero podemos socavarlo con la confesión. La confesión es también un poderoso acto de exorcismo.

Nuestra vida entonces, ahora que somos conscientes de que el mal existe, debe girar en torno a Dios y en torno al amor divino, porque el amor une al alma con Dios y está bajo Su protección. Un alma no puede vivir sin Dios, sino que recibe su vida de Dios; sin Dios nuestra mesa está vacía, pero con Dios nuestra mesa está llena. Toda persona que desee la salvación sentirá la necesidad de arrepentirse y Dios escuchará su arrepentimiento. Podemos ser liberados, sanados y protegidos del veneno del pecado y del maligno si nos humillamos y nos damos cuenta de que el único remedio a nuestros males y desgracias es cambiar nuestros corazones a través del arrepentimiento y vivir una Verdadera Vida en Dios.