Este año celebré 25 años de servicio en el sacerdocio. El P. Vincent y yo fuimos ordenados con sólo 4 meses de diferencia.
En esta charla deseo abordar uno de los temas más importantes de las revelaciones proféticas de la Verdadera Vida en Dios: el matrimonio místico.
Comienzo con mi experiencia como exorcista en 1995, iniciada bajo el P. Gabriel Amorth, el difunto exorcista de la Diócesis de Roma. Uno de los ataques predominantes de Satanás contra la Iglesia hoy en día es la interrupción del Sacramento del Santo Matrimonio.

Puesto que Satanás está empeñado en imitar el plan de salvación de Dios, una de las muchas tácticas que emplea para su destrucción es la de hacer la guerra a la mujer.
Las estadísticas muestran que hay muchos más casos de posesión diabólica entre mujeres que entre hombres. ¿La razón? Satanás busca
contrarrestar el Proto-evangelio. El Proto-Evangelio es el primer anuncio de la salvación, el primer anuncio de la victoria sobre el mal.
En Gn 3,15 leemos: «Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu linaje y el suyo; éste te aplastará la cabeza,
y tú le aplastarás el talón». El Papa Juan Pablo II declara: «A ella [la mujer] se le asigna el primer lugar en el Proto-evangelio como la
progenitora de aquel que será el Redentor del hombre«.1 En vista de María y de su futuro triunfo, Satanás se enfurece y

El P. Gabriele Amorth, el ex-exorcista de la Arquidiócesis de Roma -a quien tuve el privilegio de ayudar como exorcista asociado-, hizo la siguiente declaración:

Son sobre todo las mujeres las que son atacadas por lo demoníaco porque están más fácilmente expuestas al peligro de lo demoníaco que los hombres… He encontrado numerosos casos de mujeres que, debido a la posesión demoníaca, fueron obligadas a prostituirse. Por esta razón, no tienen ninguna culpa moral… Las mujeres que Satanás depreda son especialmente las jóvenes y de apariencia agradable… Durante algunos exorcismos, el demonio, con una voz aterradora, ha rugido que busca entrar en la mujer, más bien que en el hombre, para vengarse de María porque Ella lo ha humillado.2

Si Satanás ataca a las mujeres, es porque María, el Arca que dio a luz al Redentor, posee un poder eficaz que supera con creces al de otras criaturas. Su abandono total a la voluntad de Dios liberó, por así decirlo, las reservas de Su Gracia, por eso la Escritura la ensalza como la mujer «llena de Gracia». Y María, siendo la nueva Eva y Madre de la Iglesia en el nuevo orden de la gracia, comunica a sus hijos las gracias que Dios le imparte.

Si Satanás ha marcado a las mujeres, Dios lo ha hecho aún más para su plan universal de salvación. Si bien la mayoría de los profetas del Antiguo Testamento eran hombres, a partir del siglo XII, proclamar la palabra profética de Dios se convirtió cada vez más en un privilegio femenino. Dios suscitó a muchas mujeres a quienes comunicó revelaciones proféticas directas con innumerables mensajes para la Iglesia. Entre estas profetas, que desempeñaron un papel muy activo en la sociedad de su tiempo, cabe mencionar a Vassula, cuyos escritos, por su propia naturaleza, encuentran oposición precisamente porque provienen de Dios para confrontar el mal, exponerlo y erradicarlo.

Santa Brígida de Suecia, Santa Catalina de Siena, Luisa Piccarreta, María Valtorta y Marta Robin son profetas que compartieron la espiritualidad de los primeros mártires Cristianos, porque consideraron sus sufrimientos como una participación en la misión salvífica de Cristo. Dios escogió a estas gigantes espirituales para ayudar a la más grande de todas las mujeres, la Santísima Virgen María, y a su descendencia, a aplastar la cabeza de la serpiente. Si tu alma humana es de género espiritual femenino (l’âme), es porque estás llamada a desposarte con la Trinidad, que te dota de las virtudes de la piedad, la fortaleza, la sabiduría, etc., para luchar contra la Serpiente infernal. Así como por el «Sí» de María a Dios, el Espíritu Santo la cubrió con su sombra y la desposó, dándole la semilla para dar a luz al Hijo de Dios, así también todas las almas bautizadas entregan su mano, su voluntad a Dios. Al abandonar tu voluntad cada día a la voluntad de Dios, te conviertes en esposa de Dios, quien desea desposarte.

El Novio

El Nacimiento Virginal de Cristo se convierte en el nacimiento virginal de la Iglesia

Recordemos que, en las bodas de Caná, la actitud de Jesús hacia su madre cambió. Antes de este evento, ella era conocida como la «madre de Jesús» (Jn. 2:1). Sin embargo, en Caná Jesús la llamó «Mujer» (Jn 2:4), aludiendo al pasaje de Génesis 3:15 que predice la Mujer que aplastaría la cabeza de la serpiente. Y unos 18 meses después, al dirigirse a la multitud, alguien gritó: «Tu madre y tus hermanos están fuera, pidiendo hablar contigo». A lo que él respondió: «¿Quién es mi madre?» Aquí Jesús sacó todas las relaciones del orden de la sangre. Ahora, para Cristo, ya no existen más.

«Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: ‘Aquí están mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre celestial, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre'» (Mt 12, 49-50)

Y al pie de la cruz ya no tenemos a Jesús ni a María; tenemos al nuevo Adán y a la nueva Eva. Y el vínculo entre el hombre y la mujer, sobre el que se basan todas las nupcias, es la razón por la que las mujeres no pueden ser ordenadas sacerdotes. Así como en biología solo hay dos géneros (las mujeres tienen dos cromosomas X; los hombres, uno X y uno Y), y así como solo el hombre da la semilla que la mujer recibe y nutre la semilla para engendrar nueva vida, así también en el mundo espiritual: puesto que el pecado entró en el mundo por el hombre y no por la mujer (Gn 2,16), el pecado debe ser expulsado del mundo por el hombre y no por la mujer. De ahí la Encarnación masculina, la Pasión, la Muerte y la Resurrección de Cristo, el sumo sacerdote. La ordenación no es una cuestión de superioridad o inferioridad, sino de los diferentes roles que desempeñamos. María, que nunca fue ordenada ni pidió serlo, superó a todos los sacerdotes, ángeles y santos juntos. El hombre es el símbolo de Cristo y la mujer es el símbolo de la Iglesia.

¿Cuál es la idea que recorre las Escrituras? Es lo nupcial. El pacto de Dios con la humanidad se basa en lo nupcial.
Está la unión del hombre y la mujer en el Jardín del Edén; allí está la unión de la divinidad y la humanidad en el seno de la Santísima Virgen; está la unión de Israel y de Dios en el Antiguo Testamento: en el profeta Oseas, Dios dice: «Yo, tu Creador, soy tu Esposo». Dios es el Esposo de Israel, la ecclesia del Antiguo Testamento. Entonces Dios hace que Oseas se case con la prostituta Gomer, que lo traiciona. Y cuando el corazón de Oseas se rompe, Dios le dice a Oseas: «Recíbela de vuelta, recíbela de vuelta, porque ella es el símbolo de Israel; Israel ha sido mi esposa indigna, pero amo a Israel y nunca la abandonaré». Y la recuperación de la prostituta por Oseas es el símbolo del amor de Dios por la ecclesia del Antiguo Testamento. Y esta es la razón por la que se hace referencia a la Iglesia como el «Cuerpo de Cristo». Nunca debemos referirnos a la Iglesia como una mera institución -o un establecimiento-: si lo hacemos así, el carácter nupcial del vínculo se rompe.

En el Nuevo Testamento, Jesús se refiere a Sí mismo como el «Esposo» de la Iglesia. Cuando le preguntaron por qué los discípulos de Juan ayunaban, pero no los suyos, Jesús respondió: «¿Se supone que los amigos del novio ayunen, mientras el novio todavía está con ellos? Mientras tengan al esposo con ellos, no se espera que ayunen» (Mc 2:19).

Y en el Libro del Apocalipsis 21:1-4, 9-10 San Juan relata: «Vi también la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, preparada como una novia ataviada para su esposo. Oí una gran voz desde el trono que decía: «He aquí la morada de Dios con el género humano. Él habitará con ellos y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará siempre con ellos (como su Dios)’… Uno de los siete ángeles… me dijo: ‘Ven acá. Te mostraré a la novia, la esposa del Cordero’. Me llevó en espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la ciudad santa Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios».

En los mensajes de la Verdadera Vida en Dios, encontramos un creciente énfasis de la importancia de las nupcias. ¿Por qué? Porque Dios desea desposarse con nosotros, los miembros de Su Cuerpo, del modo que San Pablo describe, por ejemplo, como una novia «sin mancha ni arruga» para que todos podamos aparecer «como una novia ataviada para su esposo» o como la «esposa del Cordero» (Efesios 5:27; Apocalipsis 21:2, 9; 22:17). Pero esta divina fiesta de bodas no puede tener lugar a menos que ya haya comenzado en la tierra. Por lo tanto, las tres Personas divinas expresan en los Mensajes de la VVeD, «Odas» amorosas, con el fin de desposarse con nosotros aquí y ahora. ¿Y qué hacen los cónyuges? Se poseen el uno al otro; se convierten en una sola carne.

En el mensaje de la VVeD del 7 de junio de 1998, el Espíritu Santo dice:

(domingo de Pentecostés) – (El Espíritu Santo continúa Su Mensaje Divino del 22 de abril de 1998.)
… Así será como mostraré, de esa misma manera, Mi inefable afecto y Mi divino poder a quienquiera que tenga buena voluntad… En estos días desciendo junto con el Padre y el Hijo, como tres Testigos;
Dios Padre es Espíritu, en tanto en cuanto Él Me envía a Mí, el Espíritu de Verdad, para estar siempre con vosotros y guiaros a la Verdad completa;

la Palabra de Dios, Luz y Salvador, que existía desde el principio y que es el más próximo al Corazón del Padre, ha dado testimonio y os ha dado a conocer al Padre; habéis sido comprados y pagados con Su propia Sangre… y Yo, el Espíritu Santo de Verdad, que os conduce a la completa Verdad, testifico con Agua;

por consiguiente, Nosotros somos tres Testigos y los tres estamos de acuerdo porque Nosotros somos Un solo Dios, con una sola Voluntad, un solo Poder y un solo Dominio…

cuán bienaventurada eres tú, cuyos oídos abrí, que tus caminos se mantengan rectos en Nuestra Sabiduría para que puedas cumplir Nuestra Divina Voluntad…

Yo traeré a tantos como sea posible a la unión con Nuestra Unidad y los llenaré de Luz, de tal modo que quedarán colmados de la absoluta plenitud de Nuestra Deidad Trinitaria;

…os renuevo para que vuestras inclinaciones naturales, que son tan opuestas a Dios y tan humanas y mundanas que os conducen a la muerte, puedan ser transformadas y deificadas en Mi Divinidad y Mi Nobleza, y llegar a ser como las de los ángeles y santos;

estoy tratando de atraeros a todos a una unión filial de Amor divino con el Padre y el Hijo y Conmigo mismo, de manera que os mováis en Nosotros y Nosotros nos movamos en vosotros;

tened confianza y venid a Mí, y de un rebelde, os transformaré en un ser íntegro, conduciendo vuestra alma hacia la santificación y, entonces, el pecado ya no tendrá ningún poder sobre vosotros; el pecado es como un dueño malvado en vosotros y no debéis dar a ese dueño la menor oportunidad, en ninguna circunstancia, de que os domine… Mi Ley es una Ley de Bondad y de Vida, que vence todas vuestras malas inclinaciones;

venid a encontrarme con sencillez de corazón y fijad vuestro corazón en Mí; no acudáis a Mí con desconfianza

las almas que caminan a la luz de la contrición y la inocencia no serán privadas de Mi Presencia; volaré hacia ellas desde Mi Gloria con una luz resplandeciente, seguido de millares de ángeles, para sanarlas

para hacer que comprendan quien es el Único Dios Trinitario…

vuestro abandono a Mí es la única manera de que pueda transformar vuestra mente para que tengáis la mente de Cristo, descubriendo Nuestra Voluntad

y Yo, quien carezco de forma, tomo forma en tu espíritu;

21 de junio de 1998

(Continuación.)

no dudes de Mi poder (el poder del Espíritu Santo); no dudes del favor …

Yo soy la Fuente interior de la Unidad Cristiana, y es en Mí en quien debéis poner vuestras
esperanzas y vuestra unión; Yo soy la Fuente de la Esperanza, la Fe y el Amor; Infinitamente
rico, Me glorío en Mi gloria; Yo soy el Espíritu vivificador del Hijo resucitado y el aliento vivificador de vuestros cuerpos mortales; y así tú, que vives para Nosotros, serás revitalizado por Mi Divino Poder para ser destinado a la gloria; no sólo te resucito, sino que también te doy vía libre para entrar en Nuestra gloria, convirtiéndote en Nuestra hija adoptiva y heredera de Nuestro Reino…

disfruta de la libertad que te estoy dando y poséeme como Yo te poseeré, entonces, sólo entonces, Mi Reino empezará en ti…empieza cuando tu alma se vuelva tan bella como una esposa ataviada para su esposo en su traje nupcial; entonces te darás cuenta, con lágrimas en los ojos, que no fuiste
hecha para quedarte célibe, sino que eras Mi prometida y que Yo, el Espíritu Santo, tu Prometido,
el Esposo de toda la creación, santificaría tu alma con Mis abrazos y con munificencia real;

…todas las almas a las que estoy unido se convierten en esposas, porque en Nuestra intimidad, las
atraemos hacia Nosotros para ser su Esposo cada día de su vida; y ellas, enamoradas de Nosotros, se insertan voluntariamente en Nosotros, y tan completamente para saborear la plenitud de Nuestro Divino Amor, que se hacen uno con Nosotros (la Trinidad)…

ahora, Mi queridísima alma, descansa en Mí y sigue siendo Mi triunfo; junto con el Padre y el Hijo, Yo te digo: ama al Único Dios Trino con todo tu corazón, con toda tu alma y toda tu mente;

Habla Jesus Christ

3 de Febrero de 2003

…Yo necesito reeducar a Mi pueblo para que aprendan a rendir tributo al Padre, a Mí y al Espíritu Santo, a rendir tributo a Nuestra Gloria y Nuestro Poder, tributo a Nuestra Misericordia y Bondad, tributo a Nuestros milagros y Nuestras señales; por esto tengo que reeducarles, para que aprendan cómo buscar Mi Santo Rostro y reconocerlo; Cuando vuestros fundamentos caen en la ruina, ¿no debo intervenir? ¿No has leído que nunca he dejado de obrar? pero ¡creer que he dejado de enriquecer a Mi creación con abundantes dones, como en tiempos antiguos, es la más dañina de las herejías! cada obra que hago está llena de gloria y majestad; mis Obras son sublimes y los que se deleitan con ellas hacen bien en fijar sus ojos en ellas; mensajera Mía, a la orden de tu Rey apresúrate a escribir esta Oda, dándole el nombre de:

“Odas de la Santísima Trinidad”

entonces hazlo saber en cada ciudad, en cada provincia y hónranos; el Padre hablará ahora…

Habla Dios Padre

(El Padre:)
creación, no llores, no estés en duelo, ¡alégrate y llénate de gozo! ¡No eleves más cantos fúnebres cuando el Creador te está cantando! por el contrario, abre tu corazón para que Mi Gloria y Mi Luz te adornen majestuosamente…

¡Alégrate en estos tiempos de Misericordia y llénate de gozo!

cuando Mi pueblo gime y se lamenta bajo el peso de la opresión, o grita bajo la tiranía de sus enemigos, nadie piensa en preguntar: “¿Dónde está Dios, que hace sonar alegres Odas?” Nadie admite haberse ensuciado las manos con la impiedad; ¡Estás sentenciando tu propia vida, creación! Mi Oda, ahora, es para conducirte al arrepentimiento y a reconocerme. ;…

muchos de vosotros preguntáis hoy con incredulidad: “¿Cómo puede esta esencia oculta, por encima de toda esencia, absolutamente inconcebible, que es Dios, manifestarse de este modo tan místico en nuestros tiempos actuales, y expresarse en términos tan directos?…

Yo os canto para daros vigor y confortaros, para vendar los corazones rotos y obrar maravillas
en vuestro corazón; Mi Oda será tan dulce como la miel en todas las bocas…

Yo desciendo desde lo más alto del cielo para llamaros a que os hagáis uno Conmigo; Me
doy a vosotros para que descubráis Mi Grandeza y Mi Divinidad; es la unión mística entre el Creador y Su criatura; el Esposo, que es igualmente vuestro Rey, os invita a desposaros con Él; como un esposo saliendo de su pabellón de oro, resplandeciente de gracia como un sol, reflejando su luz, así salgo Yo del cielo para invitaros a la Cámara de Oro de Mi Corazón, que es Mi Seno y Mi Amor;

tú, que nunca has comprendido las profundidades de Mi Amor Divino, ni que Mi Corazón es tu lecho nupcial

en el Abismo de Mi Misericordia, Yo puedo lavarte de toda mancha y purificarte de todos tus pecados, para que obtengas Mi herencia

a fin de que estés convenientemente adornada y perfumada, y seas digna de entrar en la Cámara Nupcial de la Divinidad y desposarte con Él, debo transformarte para que seas como la estrella de la mañana, como la luna en su plenitud, como el arco iris resplandeciendo sobre nubes brillantes; cuando el Espíritu Santo ponga sobre ti el espléndido Vestido, serás como un puñado de mirra, como rosas en primavera; cuando seas revestida de Cristo Mismo, tu traje de bodas, estarás ataviada de gloriosa perfección, preparada para subir al santo altar a encontrarte con tu Esposo, adonde te conducirá la Gracia Divina… Yo te concederé entonces, propiedad Mía, la visión de Mi Divino Rostro; aunque todavía estés en la tierra, estarás en Mí…

…tu Rey, desbordante de Amor, se inclinará hacia Su esposa y sostendrá suavemente su cabeza, haciéndola reposar sobre Su Seno, diciéndote con una Voz melodiosa estas palabras: “Ahora te tengo bien segura”, mientras que un rayo de luz radiante brotará de Mi Boca y te cubrirá…

“Me estoy dando a ti para que Me poseas y Me descubras dentro de tu corazón, propiedad
Mía; descúbreme en Mi Luz trascendente y resplandecerás en cada uno de tus miembros, como el rostro de Moisés resplandeció al verme cara a cara; avánzate y Yo resplandeceré en cada uno de tus miembros.”

La Cámara Nupcial donde Yo llevo a cada alma
para que tome parte en Mis Bodas Místicas



  1. Papa San Juan Pablo II, La Teología del Cuerpo, Ediciones Paulinas; Boston 1997, pág. 458
  2. Inside the Vatican, artículo del Padre Gabriele Amorth, Enero de 1994, Roma, Italia.