22 de septiembre de 1987

Un poco de atención Me complace. Hija Mía, estoy contento.

(Jesús me dijo esto porque me concentré en Su Presencia, tratando de discernir Su apariencia. Su cabello estaba hoy echado hacia atrás.)

Cuando te veo tratando de ser consciente de Mi Presencia, eso Me glorifica. Oremos, hija Mía. Comienza de este modo:

“Oh, Creador Bienamado,
Espíritu Santo,
Te bendigo por las Obras
que has derramado sobre mí.
Te bendigo por la Luz
que has vertido sobre mí.
Gloria a Dios Todopoderoso.
Amén.”

(Jesús sabía que yo tenía dificultades para encontrar las palabras adecuadas de alabanza a Él. Esta oración es sólo para mí.)